ILLW 2008 desde Faro Punta Tehuelche AR-0035 – ARG-059


Junto a Pedro LU7WW estaremos en el Fin de Semana Internacional de Faros y Buques-Balizas, operando desde el faro Punta Tehuelche, ubicado en el sur del Golfo San José, Península Valdés.
Va a ser la primera operación dentro del ILLW de este faro, que ha sido activado anteriormente pero fuera del evento.
Probablemente Pedro comenzará la actividad el dia 11 si el clima y demás condiciones así se lo permitan.A estar atentos…..
Trataremos de trabajar las bandas en la medida que la propagación nos ayude, tanto en SSB como PSK31.
Mas detalles los pueden ver en mi pagina.
Les recuerdo que ahora los números de faros para el ILLW difieren de la numeración de la ARLHS. Faro Punta Tehuelche ILLW AR-0035 ARLHS ARG-059
Acá la lista de ILLW y acá la de ARLHS.
Muchos faros de Argentina y el mundo an el aire el 16 y 17 de agosto. Ver la Lista.
Nos escuchamos, hasta pronto.

Una hipotética historia del 2100 o una realidad previsible

Acá una historia-ficcion? escrita por Martin Monsalvo con una visión de lo que se podria llegar a convertir la Radioaficion en un futuro no tan lejano…….

Una hipotética historia del 2100 o una realidad previsible

Peter había recibido el ticket de su nueva licencia de radioaficionado en el correo de la mañana. Su padre que estaba bastante desconectado de las actividades de su hijo, le preguntó qué era eso que había recibido. Peter respondió: …Mi ticket de Radioaficionado.

El padre sorprendido, le preguntó desde cuando estaba interesado en la radioafición, a lo que Peter respondió, …que desde que sus amigos le habían recomendado ingresar al hobby, para estar comunicado en todo tiempo y en todo lugar.
El padre sostuvo qué el no lo había visto estudiando para conseguir el ticket, ni mucho menos. Peter, le comentó que ya no era necesario ningún estudio para conseguir una licencia, esas eran cosas del pasado, agregó y salió del cuarto en el que estaban. El padre pensativo, se propuso averiguar, que era esto de la radioafición moderna y decidió visitar el Radio Club de sus ciudad.

El tío de Peter había sido radioaficionado, allá por el año 2000 (No se sorprendan por las fechas y edades, en el 2100, el promedio de vida de un humano es de 175 años, y el padre de Peter, sólo tiene 125, Peter tiene 80 y todavía es soltero). El padre de Peter, Tom, recordaba que su hermano Lew, allá por el año 2000, había tenido que estudiar para obtener su licencia y le llamaba la atención la falta de requisitos actual.

Días después, Tom sea apersonó al Club de su ciudad, un hermoso sitio con lujo y secretarias voluptuosas, con afiches y propagandas de los últimos equipos de comunicación. Le llamó la atención un folleto del último equipo de mano, el HANDITRÓN, era el sueño de cualquier radioaficionado moderno. Servía como equipo de comunicación móvil, pero además cumplía funciones de teléfono celular, y si como teléfono celular, no proporcionaba comunicación, estaba liberado (de fábrica), para acceder al servicio privado de comunicaciones para radioaficionados (un servicio de comunicaciones personales, a las qué sólo accedían los radioaficionados utilizando satélites propios que ofrecían los fabricantes de equipos).

Tom, quien había visto los equipos de su hermano Lew, pensaba en las diferencias, no solo de equipos, sino mayormente en el cambio sufrido por la actividad. Cuando terminó de ojear el folleto de ese aparato, se percató de una secretaria lo estaba mirando, obviamente quedó admirado por las curvas de la fémina. Para tratar de disimular la situación, le dijo a la bonita rubia, que venía a averiguar los pasos necesarios para hacerse radioaficionado. La hermosa secretaria del Radio Club, le comentó que era un proceso muy simple, ante todo, debía hacerse socio del radio club de su ciudad y también de la liga nacional, una vez pagados los aranceles, debía comprar un equipo
que el radio club se encargaba de proveerle, luego de eso le dejaba su número de identificación universal, y al llegar a su casa y descargar los e-mail, ya tendría su licencia en la casilla de correo electrónico.

Tom le urgió que no fuera tan rápido y le pidió que le explicara el por qué de ciertas cosas que él no entendía. En primer lugar le preguntó, ¿por qué el debía asociarse al radio club?… y …¿a la liga nacional?. La secretaria le dijo que eran disposiciones legales que así lo establecían.

Tom agregó que su hermano, cuando se hizo radioaficionado en el año 2000, no había sido obligado a asociarse a ninguna institución.

La secretaria replicó que eso era el pasado y que ahora ese era un requisito, sin el cual los radioclubes no podían subsistir. La segunda pregunta de TOM, se orientó al porqué de la compra compulsiva del equipo, su hermano había sido radioaficionado sin tener equipos propios durante mucho tiempo, generalmente utilizaba los equipos de algún amigo o los del radio club mismo. La secretaria siguió explicando que esas son cosas de antaño, ahora, para ser radioaficionado usted primero debe tener un equipo, a nadie le interesa que haya radioaficionados que no contribuyan al crecimiento de la industria, imagínese que si cada quien pudiera armar sus equipos caseros, las grandes multinacionales de las comunicaciones perderían, una gran porción de la torta.

Los radioclubes son ahora los únicos vendedores autorizados de equipos de radioaficionados, si esto no fuera así, el radioclub de su ciudad y su liga nacional, perderían también de ganar el dinero que nos permite tener esta lujosa sede social de catorce pisos.

Tom no lograba entender. Le preguntó qué panorama ofrecían las bandas de radioaficionados, supuso que con tanta facilidad para acceder a una licencia deberían estar superpobladas. La rubia, respondió que las bandas no estaban tan pobladas, es más ya casi nadie las controlaba. Tom preguntó: ¿cómo que no las controlan? …¿Quién verifica que se usen adecuadamente? …La blonda, mirandoló con comprensión, le respondió, Sr. Tom, ahora estamos muy preocupados en el crecimiento de la industria y el mantenimiento de los radio clubes, como para ocuparnos de cosas menores, mientras usted nos compre el equipo, se haga socio, pague su cuota, muy poco nos interesa lo que haga usted con su licencia. Ahora la radioafición es mucho más liberal, usted puede salir en cualquier parte del espectro radioeléctrico y usar su equipo prácticamente para lo que se le antoje, eso sí, siempre y cuando esté al día con su cuota, de lo contrario, si se atrasa, el club está autorizado a decomisarle el equipo en 48 horas, pudiendo vendérselo luego a otro candidato.

Tom, a estas alturas estaba algo ofuscado. Hizo su siguiente pregunta, que giró en torno a la falta de examinación. La secretaria le dijo: señor TOM, ya no hay examinación. No es necesaria. El requisito de examinación se anuló en el año 2050. Tom replicó: ¿..Por qué?

La señorita le comentó que allá por el 2003, se habían comenzado a eliminar requisitos dado que las instituciones locales y nacionales no podían subsistir con tan pocos integrantes y entonces, en nombre del FUTURO de la radioafición, comenzaron la poda.

El Morse fué el primero en caer, la secretaria explicó que una corriente innovadora, planteó la gran cuestión: Por qué si quiero ser radioaficionado tengo que saber el código Morse? A lo que todas las instituciones se sumaron, porque pensaron que si eliminaban ese requisito diabólico, sus masas societarias crecerían vertiginosamente. Esta corriente fue secundada años más tarde por otra, dado que las instituciones y la Industria de la Radio no podían subsistir, a pesar de la eliminación del Morse, con tan pocos integrantes.

La nueva corriente planteó: …¿Por qué tengo que aprender técnica electrónica, si yo lo único que quiero es hablar y hacer nuevos amigos?. Como se dará cuenta, señor Tom, la esencia del planteo, tiene las mismas características que el que eliminó al Morse, por lo cual, fue igualmente efectivo. Así el examen, se redujo a un simple cuestionario de nociones escasamente generales. A esta altura, no había ni Morse, ni preguntas técnicas, todo ello en pos de un Hobby masivo e instituciones ricas y poderosas, y también por su puesto, fabricantes con abultadas cuentas bancarias.

Luego de ello ya en el 2050, otra corriente, apoyada en los argumentos anteriores, propició, la eliminación total del examen en pos de un futuro PROMISORIO para las instituciones, los fabricantes y vendedores de radios. Es así señor Tom que hoy llegamos al estado de situación actual. Tom, había perdido el poco color que tenía en su rostro, y mientras su mirada se perdía en los afiches de radios último modelo, imágenes del pasado surcaban su mente a la velocidad de la luz. Recordaba a su hermano, cuando movilizó a toda su familia par montar un alambre al que él llamaba antena, cuando llegaba tarde y se ponía a hacer un piripipí extraño al que el llamaba CW, cuando despertó a toda su familia porque había completado su primer comunicado utilizando el código morse, cuando hizo su primer concurso y tuvo en vilo 48 horas seguidas a toda la familia, cuando le mostraba con orgullo unos cartones a los que llamaba tarjetas QSL, que llegaban de todos los países, y así TOM rememoró miles de situaciones vividas por su hermano.

Cuando terminó esa serie de recuerdos, Tom le agradeció a la señorita su atención y le dijo que no estaba interesado, que el hobby actual, difería mucho del que él había conocido, y que no deseaba practicarlo. La señorita lo despidió.

Al llegar a su casa llamó a Lew y le contó lo sucedido, a lo que Lew le respondió, que esos cambios en pos de un “FUTURO PROMISORIO” habían sido las causas de su alejamiento de la radioafición. Tom colgó desesperanzado, …al llegar su hijo Peter, discutieron sobre el tema y le recomendó alejarse de ese pseudo hobby, que muchos años atrás, se había transformado en una actividad, sostenida meramente en el interés comercial. Martín Monsalvo, LW9EUJ

PD: El presente es un artículo imaginario, con una visión un poco pesimista respecto del futuro de nuestro hobby. Obviamente, sólo está en nuestras manos, evitar que así sea. Desde mi humilde punto de vista, y por experiencia propia, creo que muchas veces quienes tienen el poder de decidir sobre el futuro de una actividad, no tienen la capacidad necesaria para hacerlo. Espero que esta tendencia se revierta y que verdaderos radioaficionados, con probada trayectoria e intachable conducta, sean, de ahora en más quienes deban regir el porvenir de nuestra querida radioafición.